Conciencia del Ritmo

Conciencia del Ritmo

Quienes han estudiado los orígenes de la música manifiestan que la misma nace de la necesidad fisiológica del hombre de expresar las sensaciones que le producía el medio en que habitaba, que funciona con sus propios sonidos y ciclos rítmicos, como por ejemplo las mareas, las cuatro estaciones del año, el día y la noche, etc.

Ese hombre prehistórico, ese cuerpo que vive porque tiene ritmo periódico que permite que funcione compensando; tan visible en el ritmo circulatorio (corazón), en la respiración, el sistema vegetativo, el sistema endócrino (glandular), etc., muestra coherentemente que esa primera manifestación musical (no estética) fue a través del ritmo y no de la melodía a la cual se llega progresivamente.

Es así que se empieza golpeando el suelo, distintas partes del cuerpo, utilizando la voz, como también centrando interés en distintos objetos y su particularidad sonora. Se despierta así en el ser humano, en el camino de su evolución, un elemento fundamental que le permite una capacidad fundamental para conocer, interpretar y comunicarse con su entorno: la música

Fabián Tejada – Círculo de Tambores